Todo sobre las anomalías de las mamas

Las anomalías de las mamas se originan por un mal desarrollo de las mamas durante el período fetal, estando presentes ya en el momento del nacimiento. Antes de profundizar en ellas, pasemos a analizar algunos aspectos sobre las glándulas mamarias en sí.

¿Qué son las glándulas mamarias y cuál es su función?

Los senos son dos órganos independientes que se encargan de la producción de la leche que el recién nacido precisa para su alimentación y suministro de anticuerpos. El pezón se halla en el centro de un área de la piel denominada areola, que cuenta con mayor pigmentación y con unas glándulas cuya misión es la de lubricar el pezón durante la lactancia.

El tejido mamario está compuesto por entre 15 y 20 lóbulos que a su vez están formados por gran cantidad de lobulillos que producen la leche materna, que a su vez  es transportada por los ductos o conductos hasta el pezón.

Las glándulas mamarias reciben también el nombre de senos o mamas y son desarrolladas por las mujeres durante la etapa de la adolescencia, en torno a los 12-13 años de edad por estímulo hormonal, primordialmente de estrógenos y progesterona, que se producen en los ovarios.

En cuanto a los estrógenos, cumplen la misión de que los ductos crezcan y se ramifiquen mientras que la progesterona da lugar a un aumento en el número y tamaño de los lóbulos.

Anomalías de la mama más frecuentes

Las anomalías congénitas de la mama que se dan con mayor frecuencia se dividen en:

Anomalías por defecto

  • Amastia. Completa ausencia de glándula mamaria que incluye la areola y el pezón. Está  asociada a otras malformaciones de los brazos y de la pared torácica y es una anomalía muy extraña.
  • Amazia. Podría definirse como una amastia en la que se mantiene la areola y el pezón.
  • Atelia. Caracterizada por la falta de pezón, pudiendo ser unilateral o bilateral.
  • Microtelia. Existencia de un pezón menor de lo común.
  • Micromastia. Desarrollo escaso de la glándula mamaria que puede asociarse a patologías como el síndrome de Turner. También puede deberse a que el tejido mamario haya sufrido daños durante la pubertad y la niñez, bien a causa de infecciones, cirugía, traumatismos o radioterapia.
  • Síndrome de Turner. Trastorno genético que afecta al desarrollo de las niñas como consecuencia de un cromosoma X ausente o incompleto.

Anomalías por exceso

  • Macromastia o gigantomastia. Mamas gigantes o demasiado grandes en relación al resto del cuerpo, hasta el punto de que se indica cirugía reductora de las mamas, pues la paciente con frecuencia sufre patología de columna vertebral.
  • Ginecomastia. Desarrollo de mamas femeninas en el varón. Las mamas que presentan son similares a las de las mujeres. Un desequilibrio entre las hormonas estrógeno y testosterona es la causa de esta afección.
  • Polimastia o mamas supernumerarias. Presencia de una adicional glándula mamaria que puede afectar a hombres y mujeres. Esta glándula se presenta, según el caso, con o sin pezones así como sin areola.
  • Politelia o hipertelia. Existencia de más de dos pezones, denominados “pezones accesorios o supermamarios” que se encuentran en la línea mamaria subsiguiente a los pezones en el tórax, hacia el abdomen. A menudo, debido al pequeño tamaño que suelen presentar, son confundidos con lunares o verrugas.
  • Macrotelia. Pezón de tamaño excesivo que se da con mayor frecuencia en los varones.
  • Inversión congénita de los pezones. Producida como consecuencia de un insuficiente desarrollo del tejido fibroso baja el pezón, el cual impide que este último se eleve al desarrollarse la mama. Debido a ella existe una mayor probabilidad de desarrollo de infecciones en el pezón.