Todo lo que te interesa saber sobre la amastia

Aunque las anomalías del desarrollo de las mamas no son frecuentes, a veces se dan por un mal desarrollo de las mamas ocurrido durante el período fetal, estando ya presentes en el momento del nacimiento. Una de las anomalías por defecto es la amastia o el síndrome de Poland.

¿Qué es la amastia?

Podemos definir la amastia como la ausencia completa de la glándula mamaria, lo que incluye el pezón y la areola, y se trata de una anomalía de la mama por defecto muy rara que está asociada a otras malformaciones tanto de la pared torácica como de los brazos.

Por tanto, de lo que estamos hablando es de la ausencia congénita o traumática de la mama, que puede ser unilateral o bilateral. En el caso del síndrome de Poland nos estamos refiriendo a aquellos casos en que ocurre en una sola mama de forma congénita.

¿Cuáles son los síntomas de esta anomalía mamaria?

Este extraño síndrome, que se da tanto en hombres como en mujeres, suele estar acompañado de otras malformaciones que incluyen:

  • Alteraciones de ciertos músculos del tórax
  • Ausencia o poco desarrollo de los músculos pectorales, serrato, deltoides y otros
  • En ocasiones falta de algunas costillas o poco desarrollo de las mismas
  • Puede alcanzar a la clavícula, algunas vértebras de la columna y el esternón
  • Se puede acompañar de deformidades en el brazo y la mano del mismo lado así como de alteraciones craneales
  • Ha sido asociado a la leucemia

Causas del síndrome de Poland

Las causas de la amastia son desconocidas. No obstante, la teoría que prevalece al respecto sería una interrupción de la sangre embrionaria de las arterias que se encuentran bajo la clavícula, denominadas arterias subclavias, hacia el día 46º del desarrollo embrionario.

Las deficiencias son mayoritariamente estéticas, siendo la forma más simple y común la presentación de ausencia unilateral de la cabeza esternocostal del músculo pectoral mayor. En cuanto a los tejidos del pecho es posible que estén ausentes o sean pequeños, mientras que el complejo de la areola y pezón puede ser también pequeño, desplazado hacia la axila y ligeramente pigmentado.

Tratamientos más eficaces del pecho no desarrollado

En las mujeres

Los casos más simples pueden tratarse satisfactoriamente con una prótesis mamaria. Ahora bien, hay que partir de la base de que esta opción puede propiciar un mayor hundimiento subclavicular y, dada la estrechez natural de los tejidos parasternales, dar como resultado la emigración del implante hacia este espacio.

Para remediarlo, los tratamientos adyuvantes en el implante mamario suelen incluir:

  • Un implante de pared personalizad
  • Un colgajo TRAM o DIEP
  • Un traslado de músculos de latissimus

Otra buena opción para el disimulo del contorno del implante y la consecución de una mejor simetría es el injerto de grasa.

En los hombres

El fin es el reemplazo del músculo pectoral desaparecido, para lo que se recurrirá a:

  • Transferir el músculo de latissimus al pecho. A pesar de que esta opción está considerada como la más válida, la mayoría de los pacientes se muestran reacios a la utilización de un músculo sano para aquello, por lo que en estos casos se utiliza un implante de pectoral.

El implante se gira bien en el sentido de las agujas del reloj, o bien en el sentido contrario, para lograr la simetría con el lado sano y la recreación del contorno del músculo de pectoralis.

  • El injerto de grasa puede utilizarse para el disimulo de los bordes inevitables del implante visibles de forma subcutánea.

En aquellos casos más complejos en los que existen costillas desaparecidas el defecto es tratado con una malla sintética y los implantes no son utilizados porque no existe un fondo firme. En tales casos, los tejidos autólogos son la opción elegida para la reconstrucción.

Lo ideal es asistir a un centro especializado, en el que se practiquen los diversos tipos de intervenciones. Allí el paciente será sometido a un seguimiento personalizado y riguroso por parte de cirujanos de referencia que responden a sus preguntas, recopilan sus experiencias y comparten con ellos el fruto de sus avances en materia de investigación.

En líneas generales, el tratamiento del síndrome de Poland en mujeres difiere del masculino debido a la glándula mamaria. Esto quiere decir que en el hombre será suficiente con crear la sensación de que se tiene músculo pectoral. Por otra parte, el hecho de que la deficiencia no cause alteración funcional sugiere un tratamiento más tardío, en la juventud.

También es importante conocer el dato de que con independencia de la técnica que se elija para la corrección de la amastia, el resultado conseguido va a ser estático, o sea, no modificado por el ejercicio, razón por la que el paciente deberá modular a través del mismo el volumen del músculo pectoral del lado sano.

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