Conoce la macromastia o el desarrollo excesivo de las mamas

La macromastia, también conocida como gigantomastia es la denominación que recibe el crecimiento excesivo del pecho de la mujer. Aunque es muy común que muchas mujeres decidan operarse para ponerse más pecho, en esta ocasión ponemos de manifiesto el problema contrario en el que por razonas estéticas, de comodidad o de salud, las féminas deciden someterse a una reducción de mamas.

¿Qué es la gigantomastia?

La gigantomastia es, como su propio nombre indica, el desarrollo excesivo de las mamas en la mujer, que tiene como consecuencia la aparición de unos pechos gigantes.

Este problema suele producirse durante el período de la adolescencia, recibiendo el nombre de gigantomastia juvenil o hipertrofia mamaria virginal, si bien también puede hacer acto de aparición durante el embarazo, desarrollando las mamas de modo excesivo y generando una hipertrofia de los senos.

Un exceso de peso corporal es otra de las causas que puede dar lugar a esta anomalía mamaria, que a veces también afecta a mujeres que padecen menopausia precoz.

¿Cuáles son los problemas que causa a las mujeres?

La gigantomastia puede tener como consecuencia la producción de una serie de problemas para la mujer, a nivel físico y psicológico:

  • Entre los problemas físicos más destacables sobresalen la incapacidad para moverse con facilidad, dado que el peso “extra” que la mujer ha de soportar le supone un sobreesfuerzo a la hora de llevar a cabo cualquier tipo de actividad
  • Tal problema se ve reflejado en la columna vertebral, pudiendo producir una desviación, como consecuencia de dicha carga adicional
  • Entre los problemas psicológicos más frecuentes se encuentra el malestar psicológico de una anomalía tan fácilmente constatable y que aparece a menudo en la etapa de la adolescencia, época en la que las jóvenes suelen mostrarse más vulnerables a las críticas recibidas por parte de su entorno, siendo a menudo objeto de burlas y comentarios inapropiados de sus compañeros
  • Dicha situación suele afectar negativamente a la autoestima de las adolescentes, acarreándole malestar y rechazo hacia su propio cuerpo

Tratamiento del excesivo desarrollo mamario

La solución ideal para las mujeres que padecen los problemas derivados de unos pechos gigantes es la intervención estética conocida como Reducción Mamaria o Mastoplastia Reductiva.

Una vez realizado el tratamiento de mamas grandes, efectuado tanto para el alivio físico de la mujer como para la mejora de su apariencia estética, la misma comienza a sentirse mejor física y anímicamente.

La reducción mamaria debe realizarse en mujeres cuyo desarrollo se ha completado totalmente, si bien en ciertos casos de gigantomastia juvenil ha de abordarse antes.

La reducción mamaria consiste principalmente en la reducción de grasa, glándula mamaria y piel. La cirugía se encamina a la reducción y elevación de ambas mamas.

Son múltiples las técnicas existentes para el tratamiento de la macromastia, si bien lo idóneo es el establecimiento de un diálogo sincero y abierto cirujano-paciente. Así, mientras el cirujano le explique los pros y los contras de cada una de ellas, la paciente podrá expresar abiertamente sus expectativas.

Beneficios de poner fin a la macromastia

De lo expuesto se deduce que acabar con el problema de la gigantomastia no solo supone beneficios a nivel estético para la mujer, sino a nivel psicológico.

No en vano, gracias a la intervención de reducción de mamas la mujer es capaz de recuperar su autoestima y autoconfianza, mejorando además notablemente su estado de salud.

De hecho, la consecuencia inmediata es que los problemas de espalda desaparecen a raíz de la intervención. Aparte, si antes de la intervención cualquier actividad le suponía un considerable esfuerzo, después de la cirugía todos los movimientos se vuelven más fáciles y llevaderos.

A ello hay que sumar que, al ser un problema que  con frecuencia da la cara durante la adolescencia, tiene como consecuencia la imposibilidad de practicar ciertos deportes. Tras la reducción de mamas únicamente es necesario esperar un mes para comenzar la realización de cualquier tipo de ejercicio.

Preocupaciones frecuentes tras la reducción mamaria

Las mujeres que padecen tan excesivo desarrollo mamario muestran especial preocupación en relación a distintas cuestiones:

  • Cicatrices. Como es lógico, el tamaño de las mismas va a depender del tamaño de la mama. Aunque la más temida es la conocida como “T”, situada alrededor de la areola y formando una vertical hacia abajo, lo cierto es que es que esta cicatriz suele originarse únicamente en las intervenciones de las mamas más grandes. En el resto de los casos, solo quedará la vertical o la cicatriz de alrededor de la areola.
  • Sensibilidad de las mamas. Otro de los temas que genera inquietud y respecto al cual hay que indicar que en multitud de ocasiones los nervios sensitivos han ido perdiendo sensibilidad con el transcurso de los años dada la elongación de la mama. No obstante, aunque con la cirugía no es posible recuperar la sensibilidad perdida, tampoco va a perderse más. En definitiva, la mujer conserva la misma sensibilidad que experimentaba antes de la intervención, tanto en las areolas como en los pezones.
  • Lactancia. Respecto a este problema, que obviamente preocupa sobre todo a las mujeres jóvenes, puede concluirse que no habrá problema en dar al pecho al bebé en la medida que tanto la glándula mamaria como los conectores precisos para dar el pecho se conservan.

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