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Mamomalia

Micromastia: conoce todos sus aspectos

La micromastia o escaso desarrollo de la glándula mamaria puede asociarse a diversas patologías como el síndrome de Turmer. Otra de sus causas puede ser que el tejido mamario haya resultado dañado  durante el período de la niñez o pubertad como consecuencia de un traumatismo, infección, cirugía o radioterapia.

¿Qué es la micromastia mamaria?

Se denomina micromastia,  hipomastia o hipoplasia mamaria al desarrollo imperfecto de las mamas que tiene como consecuencia unas mamas de menor tamaño al correspondiente a una mujer adulta. Se suele acompañar de deformaciones mamarias.

Cuando la hipoplasia mamaria se da en una adolescente que menstrúa habitualmente se puede deber a la formación imperfecta del botón mamario con anterioridad al nacimiento pero también a otros factores que se dan tras la etapa de la pubertad, algunos de los cuales ya hemos citado.

Tal anomalía resulta muy alarmante para la adolescente. En  determinadas ocasiones la mujer llega a necesitar apoyo psicológico y/o psiquiátrico como consecuencia de pensar que no es capaz de ejercer atracción sexual.

En ningún caso debe confundirse con anisomastia o asimetría mamaria. En dicha entidad el volumen de ambas mamas es distinto y está relacionado únicamente con problemas estéticos. También podemos hacer mención a otra variedad denominada “mama en escudo” en la cual falta el surco intermamario.

Tipos de hipoplasia mamaria

Podemos hablar básicamente de dos tipos de hipoplasia:

  • Se da tras la pubertad y está caracterizada por unas mamas de tamaño pequeño
  • Susceptible de aparecer en cualquier momento, generalmente tras haber engordado o adelgazado en exceso en poco tiempo, haber dado a luz o encontrarse en período de lactancia

Tratamiento de las mamas demasiado pequeñas

El tratamiento para la micromastia consiste básicamente en aumentar el volumen o tamaño del pecho con la ayuda de una prótesis. Lo ideal es realizar una primera consulta en la que se lleve a cabo una evaluación completa de la situación de la paciente, la cual tendrá la oportunidad de expresar sus expectativas. De acuerdo con ellas, el cirujano le dará las recomendaciones que estime pertinentes para lograr el resultado más armónico con su cuerpo.

La mejor opción para moldear las mamas hipoplásicas son las prótesis anatómicas. Tal implante es el más adecuado para dar una forma natural al pecho, siendo también el empleado para la resolución de otros problemas estéticos comunes como las mamas tuberosas, el tórax en quilla o las asimetrías mamarias.

El aumento de pecho como solución a un problema de mamas demasiado pequeñas es el cauce adecuado para que muchas pacientes dejen atrás los problemas emocionales que en ocasiones tanto les afectan.

Desarrollo atrófico de la mama y su relación con  el síndrome de Turner

La micromastia o desarrollo atrófico de la mama al mismo tiempo que el resto del organismo crece y se desarrolla con normalidad se relaciona a veces con alteraciones genéticas como es el caso del síndrome de Turner.

Este síndrome consiste en un trastorno que afecta únicamente a personas del sexo femenino y que puede causar una amplia gama de problemas médicos y de desarrollo que afectarán a la vida de la paciente.

Podemos definir el síndrome de Turner como la falta de un cromosoma X (cromosoma sexual) de modo total o parcial. Su diagnóstico puede ser llevado a cabo prenatalmente (antes del nacimiento), o bien durante la infancia o la primera infancia.

En aquellas personas que presentan síntomas leves del síndrome que nos ocupa, su diagnóstico a veces se demora hasta la adolescencia e incluso hasta los primeros años de la edad adulta.

Las niñas y mujeres que lo padecen precisan constante atención médica de varios especialistas. Es por ello que los controles regulares son obligatorios para ellas, pues de una adecuada atención médica va a depender que puedan llevar una vida sana e independiente.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas y los signos de esta anomalía son susceptibles de variar entre las niñas y mujeres que sufren el trastorno. De hecho, existe la posibilidad de que para algunas niñas la presencia del síndrome no se evidencie con claridad. Sin embargo, en otras, se constatará de modo precoz la existencia de una serie de características físicas inequívocas junto con un crecimiento deficiente.

Así, podemos concluir que los síntomas tanto pueden ser sutiles, acompañados de un lento desarrollo a lo largo del tiempo, como significativos, del estilo de defectos cardíacos. Así las cosas, existe la posibilidad de que la enfermedad no sea diagnosticada hasta que la niña alcance la edad de la pubertad e incluso después.

Los aspectos más comunes de las pacientes con este síndrome son una baja estatura y unos ovarios que no producen hormonas femeninas ni óvulos. De adultas, estas mujeres no pueden quedar embarazadas sin ayuda médica.

Otras de las características físicas que pueden presentar son:

Cabeza y cuello

  • Problemas en los ojos. En concreto, párpados caídos, “ojo perezoso”
  • Mandíbula inferior de tamaño pequeño
  • Orejas con una ubicación más baja de lo usual
  • Línea de crecimiento del cabello más baja de lo normal en la parte de atrás
  • Cuello corto y ancho, a menudo con un exceso de piel llamado “pliegue membranoso” que conecta el cuello con el hombro

Torso

  • Escoliosis o encorvamiento de la columna
  • Tórax ancho

Brazos, manos y pies

  • Brazos con un codo que se extiende más de lo común
  • Ausencia de las articulaciones cuarta o quinta de los dedos
  • Uñas angostas en manos y pies
  • Hinchazón de manos y pies

También es frecuente que las muchachas que padecen el síndrome de Turner cuenten con un gran número de lunares en su piel.

Otras anomalías relacionadas: